Un recorrido jalonado de pruebas
En el transcurso de estos 20 últimos años no han faltado las dificultades.
En primer lugar, el endurecimiento en las limitaciones normativas y técnicas llevó a una importante inflación de los costes de producción y de desarrollo clínico, creando nuevas condiciones, más en línea con las capacidades de inversión de los grandes laboratorios que con las de las medianas empresas.
La historia reciente del grupo está jalonada de acontecimientos internos o externos, con importantes consecuencias:
El 12 de enero de 1994, los catorce países de la zona franco procedían a una devaluación del franco CFA de un 50%. La importantísima concentración de la actividad de exportación en las zonas francófonas de África conllevaba una caída brutal del volumen de negocios de la sociedad.
Una historia de índole parecida se reproducía en 1998 con la devaluación del rublo, una vez que INNOTHERA, en respuesta al revés sufrido en África, había desarrollado a marchas forzadas su actividad de exportación hacia el mercado ruso.
A partir de 1999, la fuerte tensión en las cuentas sociales de Francia desembocaba en el desarrollo de los genéricos así como en reducciones de precios. La consecuencia directa se traducía en una pérdida del 80% del Volumen de Negocios en el sector del medicamento en el mercado nacional (hundimiento de las ventas del Diovenor que representaba 1/3 del Volumen de negocios total del Grupo). Por este motivo, en el año 2000, el grupo tomaba la decisión de interrumpir la búsqueda de nuevas moléculas en la que cifraba hasta entonces grandes esperanzas. Eran acontecimientos que constituían nuevos retos a superar. Cuando muchos laboratorios familiares franceses abandonaban la lucha y preferían la cesión a grupos internacionales, INNOTHERA optaba por su independencia. Su reactividad debía permitirle transformar cada dificultad en palanca de impulso y crear las oportunidades de mercado necesarias para su desarrollo y su perennidad.







